La pista del "Coll de Rates", parte desde el mismo collado en dirección W a lomos de la sierra del "Carrascal de Parcent" para alcanzar la cumbre del "Coll de Rates" tras un recorrido de unos 2.200 m. alcanzando los 930 m. de a.s.n.m. Por el Norte el Sector Orográfico queda limitado por la sierra del Carrascal de Parcent cuya máxima altura alcanza los 997.6 m, a la que le sigue en dirección Este el monte del "Tossal del Mig Día", con su cumbre el "Cocoll" de 1047,6 m.
La ruta se inicia junto al restaurante del Coll de Rates y tras una subida muy dura, asfaltada, llegamos a una zona de antenas donde se ha colocado un mirador. Unos metros más adelante está el alto del Parcent (997,6). Continuamos la ruta del Carrascal del Parcent durante un par de kilómetros, pero en un momento dado nos vamos hacia la izquierda con el fin de superar uno de los numerosos barrancos que habrá que atravesar para llegar al Cocoll. Una cima que se ve durante prácticamente todo el recorrido pero a la que cuesta llegar. Parece de goma. El sube y baja es constante hasta llegar a una zona donde existen unas grandes carrascas y un terreno empapado por el agua. Ahí encontramos una fuente y unos corrales donde habita un rebaño de ovejas y cabras. De ahí accedemos al Pla de Moragues donde existe una base de la brigada helitransportada de agentes medioambientales, compuesta por un edificio principal y varios auxiliares, una pista de aterrizaje y un helipuerto. No parece estar en uso. Tras hacer que “volamos” afrontamos la definitiva subida al Cocoll, asfaltada y dura. Arriba existe una caseta de vigilancia forestal donde comemos y unas miradas espectaculares. Podemos apreciar el Vall del Pop, la Aixorta, Aitana, Montgó, Benidorm… Y como regalo una tromba de agua que cae sobre la costa mientras nosotros estamos al sol. No sé lo que habló Vicente con el hombre del tiempo pero lo cierto es que durante todo el recorrido tuvimos alrededor las nubes de la lluvia pero nos dejaron en paz. Incluso, al llegar a Coll de Rates nos esperaba al arcoiris. El regreso lo realizamos por el mismo camino, con alguna variante con el fin de evitar alguno de los barrancos que pasamos por la mañana.
DE BARX AL MONDÚVER (841 m.) Día: 16/Abril/2009 Integrantes: Lourdes, Diego y Julián.
Introducción. Si la naturaleza se dedicara al arte, Barx sería un joya. Pinceladas perfectas de belleza natural sobre un lienzo armónico de gente amable y sanas costumbres. Un municipio digno de admirar donde pasar días tranquilos y sosegados disfrutando de un encantador pueblo de montaña. Serpenteantes carreteras nos conducen a esta población de la subcomarca de la Valldigna, a 450 metros de altura y enclavada entre las sierras de Penyalva, el Buixcarró y el Mondúver. Al recorrerlo, encontramos algunas viviendas del XIX, así como una fuente del XVIII con el símbolo de la abadía de Valldigna. Bajando por la calle Major, llegamos a la iglesia de Sant Miquel, patrón del pueblo. Y a las afueras, entre naranjos, encontramos la Nevera, utilizada para almacenar nieve antiguamente. Los orígenes de Barx se remontan a la época árabe, como se ve en su etimología, Barig al-Gebal, “fortaleza entre montañas”. La naturaleza quiso recordar esta época: desde la calle Major, mirando hacia la montaña, descubriremos una gran roca que recuerda a la cara de un hombre con un turbante. Se conoce como la Cara del Moro.
Recorrido. Desde Gandía, en coche, atravesamos Marxuquera y llegamos a la Caldereta, con la cueva del Parpalló, yacimiento del Paleolítico Superior. Al finalizar la subida, comienza el término de Barx con la Drova, antigua granja cisterciense del monasterio de la Valldigna. A mano izquierda, podemos refrescarnos o hacer picnic en la Font de l’Om, a los pies de los montes de Aldaia, donde existe una sima de hasta más de 100 metros de profundidad en dos caídas, la primera de 80 metros. Por la misma carretera de camino a Barx, pero a mano derecha, veremos el desvío hacia el Mondúver. Ahì dejamos el coche y comenzamos la subida por un camino asfaltado y bastante empinado. En poco más de una hora llegamos arriba. Es una forma de hacer hambre para luego comer en el restaurante Parpalló de Barx un arroz a horno muy bueno. Muy recomendado. Si sobra algo de comida se la puede llevar a casa. Desde el alto del Mondúver contemplamos una panorámica de la comarca preciosa, el valle de Barx, el mar y las playas…. El Mondúver ha estado ligado siempre a Barx, de hecho el 14 de agosto los vecinos lo ascienden para pasar la noche a la intemperie.
Al sur de la sierra de Urbasa, entre Zudaire y Baquedano, se encuentra el balcón de Pilatos. Desde lo alto de este precipicio de 924 metros, se divisa el nacedero del Urederra, uno de los parajes más hermosos de Navarra.
1- EL NACEDERO
El Urederra tiene su origen en las entrañas de Urbasa, donde existe un enorme acuífero formado por las lluvias y nieves que caen en la sierra. Esta es una montaña kárstica, con el subsuelo hueco como una esponja, por cuyas oquedades circulan corrientes subterráneas que van a dar a un enorme lago interior. El acuífero de Urbasa supera cuatro veces la capacidad del pantano de Yesa. Cuando sube el nivel, el agua surge por diversos lugares, pero sobre todo por este semicírculo rocoso situado al sur de la sierra y conocido habitualmente como el nacedero del Urederra. Este lugar se encuentra entre los términos concejiles de Zudaire y Baquedano en el municipio de Amescoa Baja. El entorno fue declarado reserva natural en 1987, y posteriormente se incorporó al parque natural de Urbasa-Andía.
2- EL MIRADOR DE UBABA
El mirador de Ubaba (Boca del agua), popularmente conocido como balcón de Pilatos, forma parte de una hendidura o retroceso de la cornisa calcárea de la sierra de Urbasa, que se abre aquí en un alarde de frescura y de misterio. En este lugar nace el río Urederra, que surge a 713 metros de altitud y recorre el valle de Amescoa Baja para encontrarse con el Ega, diecinueve kilómetros más abajo. Durante siglos, la erosión producida por el río, ha abierto un boquete cada vez mayor en el borde de la sierra, formando ese impresionante anfiteatro rocoso que parece una evocación de los confines del mundo. De hecho, así llaman los franceses a este paraje: cul de sac (fondo de saco) o bout du monde (límite del mundo).En Amescoa, al tramo inicial -el que va desde el nacedero hasta el puente de Baquedano o incluso hasta el molino viejo- se le llamaba Ubagua o Ubaba (boca del agua). Hoy, sin embargo, este nombre se aplica solo a la parte de arriba del cortado, conocido también como «balcón de Pilatos». Esta última denominación no tiene arraigo en la tradición local. Sin embargo, el nombrecito ha hecho fortuna entre los numerosos turistas que visitan este paraje. El auténtico balcón de Pilatos se encuentra en Lucerna, cerca de los Alpes suizos, donde existe una leyenda asociada a este lugar.
Recorrido.
Salimos de Baquedano atravesando el pueblo de abajo a arriba siguiendo los carteles hacia el Nacedero. En medio del pueblo hay un lavadero y una bonita fuente con un agua muy fresca. Las calles pavimentadas del pueblo desembocan en una pista casi llana. Pasamos junto a un merendero, punto al que volveremos tres horas y media más tarde para cerrar la vuelta circular que vamos a realizar. Nos vamos hacia la derecha y comenzamos la subida por un camino con mucho barro en sus primeros 200 metros. Nos encontramos con la llamada fuente nuevay una vaca en mitad de la senda, que a medida que subimos en más estrecha. Desde esa zona conseguimos una perspectiva distinta de todo el circo e incluso del nacedero. Poco a poco va cambiando la vegetación, indicativo de que vamos ganando altura para acercarnos al balcón. Llegamos a la parte este por una senda estrecha pero que se ve muy clara. A partir de aquí, una vez arriba, tras superar una valla metálica, buscamos a nuestra izquierda los tremendos cortados del Balcón de Pilatos para ir bordeando el circo por su parte alta. Merece la pena asomarse, siquiera un poco, para contemplar el colorido del bosque que hemos atravesado antes. El panorama es majestuoso e impresiona por la verticalidad del acantilado y al fondo San Donato nevado. Tras realizar algunos metros por la pista, vamos al encuentro de la alambrada para caminar junto a ella hasta dar con una entrada que coincide con unas grandes torres de fluido eléctrico. Parece mentira que exista un camino por ahí, pero lo hay y es muy cómodo, no impresiona y resulta gratificador para la vista. Antes de iniciar el descenso reponemos fuerzas. La bajada es preciosa entre hayas con zig zag continuos que nos dejan a a 100 metros de la curva de herradura del Puerto de Urbasa del punto kilométrico 19,600. Giramos a nuestra izquierda y enseguida encontramos una pequeña fuente a mano derecha (fuente de Arrekata). A la izquierda tenemos una pared que parece imposible que la hayamos superado anteriormente bajando del balcón. El camino es encantador, en medio de un hayedo espléndido que casi no deja penetrar los rayos de luz. Y de repente, las diversas cascadas del nacedero del Urederra. Espectacular. Existe un mirador de la cascada principal precioso. De ahí comenzamos,la bajada. Habrá que atravesar un puente de madera. Una serie de postes de madera unidos mediante una cuerda delimitan el espacio que no se debe sobrepasar. A medidas que desciendes encontramos una sucesión de pozas, pequeños saltos y multitud de rincones mágicos que pueblan este singular camino, cada vez más humanizado por cierto con pequeños miradores acondicionados para el público. Lo más característico de este río es el color de sus aguas, un azul turquesa único, tremendamente llamativo. Una subida por una pista amplia nos saca del cauce del río y llegamos al mencionado merendero, por donde pasamos al principio de la ruta y llegamos al pueblo. En definitiva, un recorrido circular perfecto de gran variedad paisajística para conocer a fondo el Nacedero del Urederra y todo su entorno. Para mi gusto, de lo más hermoso de todo Navarra.
BARRANCO DEL INFIERNO Y COVA SANTA Día: 21/Marzo/2009 Integrantes: Vicente, Jorge, José Ramón, Antonio, Lourdes, Patro, Carolina, Julián y Luca Toni (Un perro que se unió a la peña de La Petaca en Fleix y se encariñó con Vicente. Lo bautizamos como el nombre del delantero del Bayern Munich).
INTRODUCCIÓN El Vall de Laguar es uno de los valles del interior de la montaña de Alicante formado por los núcleos de Campel, Fleix y Benimaurell que juntos constituyen un solo municipio que no supera los 2.000 habitantes. En esta área de la Marina Alta vivieron durante centenares de años los árabes, hasta declararse su expulsión y la obligación a embarcar hacia África a través del cercano puerto de Dénia. Ellos nos dejaron, entre otros conocimientos, su forma de aprovechar el terreno mediante los bancales o terrazas, que permiten el cultivo en zonas abruptas como estas. La Vall de Laguar ofrece, principalmente, dos atractivos: 1- El barranco del infierno lugar especial para todos aquellos aficionados al barranquismo, 9 km de saltos, cascadas y marmitas, no recomendado para inexpertos, ya que una vez que entras ya no hay marcha atrás. 2-La “catedral del senderismo”, el PR-V 147, sendero circular de unos 15 kilómetros que nos lleva desde Fleix hasta el Barranco del Infierno y desde allí, sin entrar en el barranco, hasta Benimaurell y vuelta a Fleix. Bien merecido el titulo de “La Catedral del Senderismo” todo senderista debería hacerla es una de las rutas más espectaculares y bonitas que hay en España, cerca del mar de poca altura y con un trazado histórico que se remonta a tiempos prehistóricos, romanos y sobre todo árabes “ La Vall del Laguar ”, topónimo de origen árabe "Al Agwar" (que significa " Las Cuevas"). En estas tierras vivieron los árabes, que demostraron ser unos buenos agricultores, manteniendo su estructura social y cultural mucho tiempo después de la reconquista, hasta que fueron obligados a embarcar rumbo a África, dejando una huella morisca permanente. Es el valle de los cerezos del levante español y uno de los parajes más bonitos en cuanto a vegetación, itinerario y vistas que podamos encontrar. El recorrido es atractivo y llama la atención el bajar y subir por un recorrido zigzagueante formado por 6.500 escalones de piedra, construido hace siglos por los agricultores árabes para acceder a las áreas de labor del otro lado del río Girona y acceder a «Les Cases de les Jovades”. Les Jovades era una medida utilizada para la repartición de la tierra durante la repoblación posterior a la reconquista y a la expulsión de los moriscos. Dicen que era la cantidad de terreno que podía arar un mulo durante un día.
RECORRIDO
Salimos con chubasqueros, caía un ligero chirimiri, de Fleix y nos dirigimos hacia el lavadero de dicha localida, el cual hay que pasar unos 15 metros y tomar, a la derecha, un pequeño sendero con unos escalones que bajan hacia el profundo cauce del río Girona. A Carolina le encargamos contar los escalones por aquello de que era la novata (Hizo muy bien su tarea y le dimos el diploma para que afronte en breve el Camino de Santiago. ¡Suerte!). Bajando se atraviesa la cueva Forada, y la cascada del Salt, con un poco de agua. Según bajas sientes como te vas hundiendo entre las paredes verticales que limitan el cauce seco del río Girona, cruzado este se empieza el ascenso, por el otro tramo de escalones que hemos ido observando en el descenso. Resulta espectacular. Llegamos a una fuente que está al lado de una casa con un bonito porche. En lo alto de la montaña llegamos a “Les Cases de les Jovades”, desde el grupo de casas de “La Carrasca”, donde hay una casa rural, por la izquierda, bajamos hacia el Barranco del Infierno otra vez. Antes, hacemos una parada en la Font de Reinós, que está a mitad de bajada. Cruzamos nuevamente el cauce del río e iniciamos una nueva subida que nos acerca a “Les Juvees de Dalt”. En el alto paramos a comer y la lluvia nos permite hacerlo sin problemas. A Luca Toni tenemos que atarlo. En las cumbres está la niebla pero el chirimiri ya se ha ido, no sin dejar un verde muy bonito en la zona. Desde lo alto efectuamos el último descenso hacia el Barranco de Racons y acometemos la larga subida, como no con escalones, hacia la Fuente "dels Olbis" y Benimaurell. En mitad de la ascensión, cambio de planes y nos vamos a la izquierda en dirección a la Cova Santa. Una variante novedosa para la mayoría que nos permite ver de nuevo el Barranco del Infierno en toda su dimensión. Podemos disfrutar de una gran vegetación que cambia de manera asombrosa de las zonas soleadas a las de umbría, los bancales de olivos, almendros y cerezos. Admirar de cómo buscaron en la antigüedad las zonas planas para cultivar y como crearon los camino y senderos para acercarse a ellas. Un sin fin de sensaciones que te llevan de nuevo al cauce del Girona. Adelantamos en la bajada a dos extranjeras, a las que volveremos a ver en el cauce del Girona a la vuelta. Giras hacia la izquierda y río arriba te diriges a la Cova Santa. Está situada en pleno corazón del Barranco del Infierno donde los cortes de piedra son impresionantes, la vegetación surge en una explosión de color de las rocas. El blanco del cauce refleja igual que la nieve y hay que ponerse las gafas de sol. Llegamos a la cueva, nos cruzamos al final con una pareja y su niño, y nos pellizcamos para dar como real lo que tenemos ante nosotros. Algo espectacular. Desde aquí ya no se puede continuar, bueno existe una vía ferrata, pero optamos por retroceder para no correr riesgos innecesarios. A decir verdad, nunca pensamos el ir más allá. Volvemos a andar el camino recorrido durante un tiempo y al llegar a la senda que bajaba del Barranco de Racons la dejamos a la derecha y seguimos por el cauce del río hasta llegar a la subida a Fleix, por donde ya bajamos al principio del recorrido.. La cascada empieza a centellear contra una pared negra. Junto a la cascada cruza un arroyo que pasea su agua hacia abajo formando pozas de agua transparente . La senda de escaleras nos lleva en zigzag a un agujero en una pared, a modo de túnel llamado “Forat de la Juvea”, agujero hecho manualmente en su día para que el camino pudiera pasar. Enseguida llegamos a la “Font Grossa”, fuente construida de piedra canteada y coronada por una cascada de hiedra. Su lavadero es a dos aguas y con arcadas laterales. De ahí, a Fleix a coger los coches y a casa. Moraleja : El Barranco del Infierno siempre te guarda una sorpresa y por muchas veces que vayas te ofrece algo diferente. Volveremos.
Integrantes: Vicente, José Ramón, Antonio, Valero y Maribel.
El Maigmó es una sierra del interior de la provincia de Alicante (España). Tiene una altitud máxima de 1.296 m, en el pico del mismo nombre. Pocas cumbres le hacen sombra por la zona donde se alza este coloso, en el corazón del Paraje Natural del Macizo del Maigmó, siendo su visión omnipresente desde toda la Huerta de Alicante. Separa las comarcas del Vinalopó Medio, al oeste, y de la Hoya de Castalla, al este.
Recorrido
Dejamos los coches en la plaza Arboli y subimos por la carretera del Balcón de Alicante en dirección a las Antenas. Antes de llegar nos desviamos a la Casas del Les Planisses y desde allí subimos a las antenas y cogimos dirección al Maigmó, pasando por el Maigmonet (1.175 metros), Desde este punto, observamos la parte por donde vamos a subir. Descendemos hasta la pista que vemos abajo, por una senda que bordea la ladera en la que estamos, hasta el collado de l'Eixau (1075m). Llegamos a la pista, buscamos un cartel de la Generalitat con el nombre del Maigmó, y por detrás comienza una sendita, poco marcada, hasta una pedrera por donde subimos. Encontraremos otra senda, y al llegar a lo más alto de ella, donde el muro de piedra se hace escalonado, encontramos un cable, por el que subimos cuidadosamente. El paso es sencillo, de unos 8 - 9 metros. Hay que tomarse tiempo ya que han quitado parte del cable que ayudaba a subir.Al finalhay una cadena y giramos hacia la derecha siguiendo una senda, bajamos un par de metros y a continuación ascendemos un poco. Pronto giramos a la izquierda por una pared lisa. Siempre fuimos por esta cara de la montaña, pasar a la otra cara sería no llegar a la cima. Tras pasar esta zona subimospor las rocas que vemos frente a nosotros, no por la pedrera. Tras esta trepada, ya podremos ver la base del punto geodésico, y por tanto la cima.Ya en la cima, rodeados por sierra del Cid y del Maigmó (SO), la sierra de la Penya Roja (NE), la sierra de la Arguenya (NO) y los llanos de la costa, la vista es asombrosa. Además se puede ver una línea de playa preciosa, y si está el día claro, incluso el Islote de Benidorm al NE y la Isla de Tabarca al SE. Con esta espectacular vista almorzamos. Hay que reponer fuerzas que la adrenalina se ha disparo en la subida. El descenso lo realizamos en dirección NE hacia el Balcón de Alicante donde hay un área recreativa. A continuación tomamos un pequeño camino que desciende entre una espesa vegetación (preferimos esto que la pista asfaltada). Bajamos la ladera siempre manteniendo el rumbo, pues el camino en ocasiones se pierde. Llegamos a la pista asfaltada, subimos hacia la izquierda, nos encontramos (a pocos metros a mano izquierda) la pista de tierra que nos lleva de nuevo la collado de l'Exau. Y a partir de aquí, el retorno. Ha sido ruta preciosa que ha contado con una meteorología perfecta.
LA SAGRA (LA DAMA SOLITARIA) POR EL EMBUDO Y REGRESO POR RUTA CANALÓN DIRECTO CIMA OESTE Día: 14/Marzo/2009. Llegamos a las 8 de la mañana a 4º de temperatura. Integrantes: Lourdes y Julián y los que nos guiaron con sus GPS, tanto a la subida (alcoyano y xixonenc) como a la bajada (los albaceteños: Inma y Raúl). Desnivel de 903 metros Distancia: 11 kilómetros
Ascensión a La Sagra "El Kilimanjaro andaluz" (2.381), por El Embudo desde Los Collados. En la cara norte de esta montaña, se encuentra un amplio corredor, que se estrecha en su base, al que se el conoce comúnmente como "embudo", también denominado por los pastores de la zona como Canalón Grande. Su inclinación y ambiente de alta montaña aplaca los ardores alpinistas lo suficiente como para justificar su visita. La inclinación media es del 30 por ciento. Dejamos el coche en Los Collados de Abajo de la Sagra (1.480). El camino se adentra por el pinar que abraza la base de la montaña. Nos dirigimos a la Cara Norte por el camino de la Umbría de la Sagra, hasta la Fuente de los Paradores. A la derecha de los tornajos de madera una senda, señalada con piedras, sube a la entrada de El Embudo, protegido a ambos lados por farallones rocosos. Nosotros subimos por una ruta alternativa, a la izquierda de uno de los citados farallones. Nos incorporamos a un grupo de cuatro montañeros alicantinos que ya habían subido antes. Un chaval de Alcoy y otro de Jijona nos ayudan a ponernos por primera vez unos crampones y nos indican como dar los primeros pasos con ellos. Como vamos despacio, dejamos que nuestros cicerones se vayan. Han sido muy simpáticos y solidarios. Con algún pequeño susto de aprendices comenzamos la ascensión sobre nieve, para nosotros es algo nuevo y emocionante y paso a paso vamos encontrando seguridad, pero siempre sin mirar hacia abajo. Superando el farallón, hay un collado hacia la derecha, nos incorporamos a El Embudo por el que sube mucha gente. Antes almorzamos, sacamos fotos y reponemos fuerzas ya que las emociones prometen ser fuertes. Se desprenden algunas piedras, que provocan un cierto temor entre los escaladores y el característico “piedra vá”. Accedemos al camino, que está marcado con las huellas bastante profundas de los que han subido antes, es cansado por la altura de las huellas que te obligan a levantar mucho las piernas, pero nos da sensación de seguridad por que encajas muy bien cada crampón en la profunda huella. La entrada, más estrecha y rocosa, se va a abriendo en una gran pala cóncava, que le da nombre al paraje y nos lleva hasta una gran roca en el centro de la pendiente, llamada Piedra de los Caramelos (2.195 metros). La atravesamos hacia la derecha y el sol aparece arriba majestuoso lo que provoca que la nieve esté más blanda y sea más fácil avanzar aprovechando las pisadas de otros montañeros. El esfuerzo físico es importante y finalmente se sale al collado, que separa la Cima Este de la Principal (2.302 m.), nos quitamos los crampones (que descanso), que han sido de una gran ayuda, y alcanzamos la cima. Allí nos volvemos a encontrar con los que nos ayudaron al principio y mucha más gente. En la cima (2.383 metros ) las fotos de rigor y a reponer fuerzas. Llamamos por el móvil a Vicente para que nos indique cómo bajar por el Bosque Vertical, oyendo la conversación una pareja de Albacete, Inma y Raúl, nos indican que van a bajar en esa dirección ayudados por un GPS. Caminamos hacia la Cima Oeste (2.351 metros) y nos guían para bajar por una cuesta vertical (creíamos que las emociones fuertes habían acabado y no nos apetecía mucho seguir generando adrenalina, pero el GPS dice que se va por allí) y nos lanzamos por lo que parecía el Bosque Vertical, pero después de ver mapas creemos que es la ruta del Canalón Directo Cima Oeste. Inicialmente existe una faja rocosa, posteriormente una pala antes de atravesar un paso rocoso con un gran pino a la izquierda que tiene las raíces al descubierto. Enseguida se baja una larga rampa con piedras muy pequeñas que permiten lanzarse sin peligro hacia abajo, como si fuésemos esquiando. A continuación existe un corredor con árboles y llegas hasta el final del Canalón. Hay poca nieve en esta zona, pero en las lenguas que tenemos que cruzar nos cubre casi hasta la cintura, está blanda y un poco peligrosa por que en el fondo a veces hay piedras y ramas con las que puedes lesionarte. A partir de ahí caminamos hacia la izquierda hasta llegar a la Hoya del Marqués. Siguiendo la ruta llegamos al punto de partida de El Embudo y, de ahí, hacia Los Collados de Abajo de la Sagra. Los guías resultaron también muy simpáticos y experimentados (van a ir en verano a los Andes a subir dos picos de 5.000) y su GPS no falló.
Empezados en una curva de la carretera de Tibi a Jijona, a la entrada de este pueblo, a la izquierda, donde comienza una pista con el rótulo de la Font de Cotelles y Font de Alécua. Un poco más adelante, junto a la empresa Jijona SA dejamos el coche, vemos la señal que indica la dirección hacia la Font de Roset y Font de Nutxes e indentifica el itinerario como PRV-112. Al principio descendemos hacia el barranco y lo cruzamos hasta el margen derecho, para seguirlo por una pista asfaltada, y luego, por otra de tierra en la que veremos un cruce donde se dividen los caminos de la Font de Roset y Font de Nutxes. Cogemos el que lleva a la Font de Nutxes, a donde llegamos enseguida y existe un aljibe lleno de agua.
Font de Nutxes-Font de Vivens
Unos metros más adelante comienza el sendero, con un cartel que indica hacia el Salto del Moro. Antes pasamos por la «Librería», unas montañas con piedras que semejan libros apilados. A partir del salto del Moro existe un sendero y una dura subida que nos deja muy cerca de La Martina, a la izquierda, pero nosotros seguimos por una pista en dirección a la Font de Vivens. Después de un par de kilómetros cogemos una senda. Descendemos por unos escalones hasta llegar a la fuente, que este año tiene agua. Existe un pequeño merendero.
Font de Vivens-La Martina
Desde la Font de Vivens desandamos nuestros pasos hasta coger el camino que llega a Ibi. Pronto nos encontramos con un cortafuegos y a mitad de subida enlazamos con el sendero que llega desde la derecha. Subimos por un bonito pinar hacia la parte alta de la montaña. Una vez allí, hacia la izquierda nos fuimos hacia La Martina (1.093), aunque luego nos tocó volver a ese punto ya que ahí también comienza la senda que desciende al Barranco de la Costera. A unos dos kilómetros llegamos a un cruce que indica el Barranco de la Costera y la Font de Roset hacia la izquierda, pero nosotros tomamos un camino ancho que sigue recto hacia la Peña Roja (indicado en el panel).
La Martina-Peña Roja
Se camina en dirección a la peña Roja-peña Migjorn (1.226 metros) por una pista ancha y cómoda, no hay ninguna señal por el camino pero no tiene perdida, después de media hora se ven unas piedras apiladas a la derecha del camino, sedesciende por un sendero empinado, con muchas piedras Se llega al barranco de la Cueva de los Corrales y desde ahí se realiza la tremenda subida a la peña Roja. Desde su cima se divisa hacia el sur la Hoya de Castalla y la Sierra del Maigmó, hacia el norte la Sierra del Cabeçò y hacia el noroeste la Sierra Aitana.
La Peña Roja-Jijona
El regreso hacia Jijona se realiza por un sendero casi al lado de la cima,por todo un barranco interior que está señalizado. La primera parte está complicada y hay que ir con cuidado. Luego se afronta un bonito sendero que te va bajando en dirección a Jijona. Al final existe un camino de tierra y antes de llegar a Jijona tomamos una desviación a la izquierda que nos lleva hasta la fábrica Jijona SA donde tenemos el coche. En esta bajada destacar los almendros en flor. Y la cerveza que nos tuvimos que tomar para recuperar el líquido que habíamos perdido en un día tan caluroso, rondando los 24 grados.